APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 154

—¿Y mamá? —pregunté. —Ha salido un momento al mercado —dijeron ellas—. ¿Qué llevas ahí? —Son ramas de árboles —contesté, y me introduje corriendo por el pasillo, en dirección a mi habitación. —¿Y para qué quieres esas ramas? —preguntó una de las mellizas. —Son…, pues…, para la chimenea —fue lo primero que se me ocurrió. —Pero si esta casa no tiene chimenea —añadió la otra melliza. Me encerré en mi habitación y atranqué la puerta con la silla.