APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 152
llenas de arañazos y los zapatos
manchados de tierra.
De pronto, una voz me sobresaltó:
—¿Pero qué haces, Gilito? —Sabina
y Riky estaban detrás de mí.
—¡Me habéis asustado! Sólo estaba
recogiendo un poco de madera.
—¡Y dale con la madera! —dijo
Sabina—. ¡Qué obsesión le ha entrado!
Después de mucho insistir, convencí
a Riky para llevar un poco de aquella
madera en la moto. Atamos unas cuantas
ramas con una cuerda y las sujetamos
entre Sabina y yo.
—¡No vayáis a arañarme la moto!
—decía Riky de vez en cuando.