APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 138
frigorífico… Después de la cocina,
repitió la misma operación en el salón y,
por último, en su dormitorio.
Finalmente, se colocó en medio del
salón, donde estábamos todos, en pie,
con los brazos en jarras, y dijo:
—¿Se puede saber quién ha cogido
mi libro de cocina?
En ese momento deseé que la tierra
se abriese bajo mis pies y que me
tragase sin piedad.
Las mellizas se miraron fugazmente
y respondieron a dúo:
—¡Nosotras no!
Mi padre, que dormitaba sobre su
butaca, se espabiló y se incorporó un