APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 129
inservibles. Y no sólo mi casa. En el
colegio descubrí un buen filón: las
papeleras, los cuadernos viejos de mis
compañeros, antiguos trabajos ya
puntuados, folios que habían servido
como borrador…
De quienes no pude obtener
absolutamente nada fue de las mellizas.
Ellas descubrieron enseguida que del
armario de su habitación faltaban tres
cajas de zapatos. Y si a la desaparición
de dos de ellas no le dieron importancia,
con la tercera organizaron un auténtico
drama.
—¡Nuestra colección de postales!
—gritaban
histéricas—.
¡Nuestra