APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 12

serrano se me hace una bola entre los dientes y no lo puedo tragar… —Además —añadió la que había hablado primero—, si no comes, te quedarás canijo. —Está bien —dije resignado—. Me lo comeré. Pero al menos dadle un mordisco cada una. Se miraron un instante y aceptaron mi proposición. —Bueno —dijeron simplemente. Cuando abrieron la boca, yo empujé el bocadillo hacia adentro para que así los mordiscos fueran más grandes.