APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Seite 11
cara redonda y colorada y están muy
gordas. A ellas les encanta comer,
incluso hasta el jamón serrano.
—Mellizas —les dije—, os regalo
un bocata de jamón serrano.
—Ya nos hemos comido el nuestro
—respondió una de ellas, mirando de
reojo el bocadillo.
—Pero no me negaréis que os
apetece un poco más. Podéis partirlo
por la mitad y…
—No, no… —respondió la otra—.
Si mamá se da cuenta, nos castigará.
Tendrás que comértelo tú solo, sin
nuestra ayuda.
—Pero si es que a mí el jamón