APARECIÓ EN MI VENTANA apareció en mi ventana | Page 104

me había vuelto loco de remate? ¡Mis libros no! En todo caso, los libros de texto, pero… ¡mis libros no! I BA A SALIR de la habitación, pero antes quise comprobar si un negro presagio se había convertido en realidad. Subido a la silla, abrí el maletero del armario y… —¡Pero bueno! —exclamé. No quedaba ni rastro de todo el papel que sólo unos minutos antes le había subido. En los ojos del mukusuluba brillaba esa chispa que, según había observado, significaba que se encontraba feliz. Pensé que con tal