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MILDRED NOEMÍ CÓRDOVA BUENFIL La denominación de origen de la miel de Yucatán como impulsor del desarrollo regional
sak-piixoy, salam, etc., por lo general, las mieles no se separan de acuerdo a su origen botánico, éstas se mezclan, impidiendo darles valor agregado por dicha práctica, ya que impiden que las mieles puedan ser consideradas como monoflorales, por lo cual pudiesen tener un mayor valor comercial hasta incrementar su precio en un 100 %. Las mieles peninsulares poseen diferente composición química, dependiendo del origen floral y geográfico del néctar, las condiciones ambientales, el manejo de los productores al momento de la extracción, las condiciones de almacenamiento y del tratamiento a la cual se somete en la planta de procesamiento( Sancho y et al, 1992; Vidal, 1994; White, 1994). La colecta de miel inicia con la floración en los meses de enero y febrero, durante el primer semestre se obtiene el 95 % del total producido y el 5 % restante del siguiente semestre. Del mes de enero a marzo, el Tahonal es la especie más recurrida por las abejas, marzo de Dzidzilché, de abril a mayo de las arbóreas del Tzalam y Jabín; la cosecha de noviembre a diciembre es de origen de enredaderas; se calcula que la producción de estos meses alcanza hasta los 500 kg en promedio por año( Echazarreta, 1999).
Según datos de SAGARPA- CEA( 2001), señala que el Estado de Yucatán aporta el 57 % del volumen de miel, ubicándolo en el primer sitio de importancia en México. Referente a su participación en el inventario nacional de colmenas realizado por SAGARPA-CEA( 1999), registró el primer sitio con un total de 271, 137 que representó el 14 % del total nacional. La Secretaría de Desarrollo Rural y Pesca del Gobierno del Estado( 2002), reportó que las exportaciones representan un ingreso económico promedio de US $ 12,000,000 al año, colocando a la apicultura como la actividad más importante en la generación de divisas del subsector ganadero en Yucatán. Por su apicultura es considerada una actividad de importancia por los beneficios socioeconómicos y el carácter social que representa para los cerca de 8,000 pequeños productores( 85 % campesinos) del sector rural que dependen de ella. Por ello, se designaron apoyos del Gobierno del estado de Yucatán a manera de subsidios hacia la apicultura a pesar de sus condiciones de producción.
Según datos del Censo apícola 1990-2000( Tron, 2001 y SAGARPA, 2002), el volumen de miel obtenido desde 1997 se ha mantenido en un promedio de 9,700 toneladas por año y un promedio de 36.8 kilogramos de miel por colmena calculado con base en las cifras de producción y de inventario apícola de 1997-2001( tabla 1).