AMER Mexico Rural Tomo VI AMER Mexico Rural Tomo IV | Page 97

88 JESÚS ANTONIO MADERA PACHECO l DAGOBERTO DE DIOS HERNÁNDEZ (Re)Configuración de saberes y Reconversión Productiva del tabaco en la costa norte de Nayarit porque al existir cada temporada menos hectáreas plantadas con tabaco, hay una menor cantidad de empleo para las familias productoras. Por ejemplo, de acuerdo con Pérez (2010), hace 30 años el número de productores registrados era de aproximadamente 25 mil, en tanto que para 2010 se registraron un promedio de 4 mil, siendo así, quiere decir que en tres décadas más de 20 mil productores y sus familias han perdido la posibilidad de autoemplearse en su cultivo de tabaco y, además, de emplear a otros al menos en las fases más intensivas de mano de obra durante la cosecha. La evidente reducción de la superficie habilitada y de las fuentes de empleo creadas, permiten deducir que existen una serie de conocimientos y experiencias que están en riesgo de perderse por dejar de ser utilizados en el peor de los escenarios. Al no tener la posibilidad de ser sujeto de habilitación para cultivar tabaco, los otrora productores de tabaco ya no pueden aplicar conocimientos referentes a fechas y técnicas de plantado; al manejo de plagas y enfermedades mediante insumos distintos a los suministrados por las empresas, como el caso del control del “moho azul” para el cual utilizan un detergente para lavar ropa; o bien para la “tumba de sartas” cuando la combinación de los ciclos de la luna, la brisa y humedad del ambiente son factor decisivo para que los productores puedan llevar a cabo esa fase de la cosecha y enfardado para su entrega final a las plantas desvenadoras. Por otro lado, cuando parte de algunos conocimientos y aprendizajes no son utilizados en la producción local, exproductores, productores en activo y jornaleros del tabaco han encontrado cada año la opción de insertarse en la emigración temporal hacia los Estados Unidos a donde acuden como mano de obra para trabajar en la zona tabacalera de aquel país, opción que les permite poner en práctica conocimientos referentes a las labores de plantación, cuidado y control de plagas y/o enfermedades, así como corte y curado del tabaco. Tras la desincorporación como productor de tabaco (especialmente en los denominados Tipo C), a partir del 2004 han mostrado un incremento en actividades de comercio y de ingresos provenientes de la “pensión”, así como la emigración se ha duplicado. Con respecto a las actividades asociadas al cultivo de tabaco, se realizó un par de comparaciones: una al interior del productor tipo A para saber qué actividades se realizaban antes y cuáles ya no se realizan o viceversa; y otra, para contrastar contra el productor tipo B, las labores o actividades tabacaleras en que participan los integrantes de sus familias.