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ARTEMISA LÓPEZ LEÓN Implementación y resultados del Procampo en la región sorguera del noreste de México A este patrón de poblamiento característico del norte de México, debe sumarse que, en la última década, ha habido un importante abandono al campo no sólo por el proceso migratorio que no ha dejado de existir, también por la violencia que se ha experimentado en la región. En este sentido, debe evitarse hacer una correlación causal entre población habitante de localidades rurales y productores agrícolas. Sin embargo, el dato es relevante para tener un primer panorama general de la situación de la zona rural de esta región sorguera. En términos generales, los municipios de la región sorguera poseen un grado de marginación bajo o muy bajo. Al analizar el grado de marginación en las localidades rurales, se vuelve evidente que el Procampo si bien ha incrementado los ingresos del productor, como se afirma en los informes de evaluación que se han hecho al programa, no puede decirse que ha contribuido a disminuir el grado de marginación de la población que habita las localidades rurales. A diferencia de lo que se presenta como tendencia en los municipios de la región, en las zonas rurales sí hay un grado de marginación importante. Como se aprecia en el Cuadro 2 –y era de esperarse-, el grado de marginación clasificado como “muy alto” se ubica en las localidades con menos de cien habitantes y ese porcentaje equivale a poco menos del 10% de las localidades. Asimismo, prácticamente la mitad de las localidades poseen un alto grado de marginación (290 localidades) que se concentra, nuevamente, en las localidades con menos de cien habitantes (Ver Cuadro 2). De lo anterior puede inferirse que el Procampo difícilmente ha contribuido a que el incremento de ingreso económico en los productores repercuta en una mejoría en su calidad de vida. En una región donde hay condiciones relativamente favorables para su población rural (bajo grado de marginación, poca población habitando las localidades pequeñas y mejores condiciones de comunicación y acceso que en otras zonas del país y una histórica tradición en la producción del sorgo con equipamiento y tecnificación), pudiera pensarse que un apoyo que ha sido otorgado durante más de dos décadas ha contribuido sustancialmente a revertir la marginación de los pobladores rurales. No es así. Por lo menos eso no se refleja en las estadísticas. 69