AMER Mexico Rural Tomo VI AMER Mexico Rural Tomo IV | Page 280
MARÍA ISABEL MORA LEDESMA
De trashumantes a sedentarios. Una perspectiva de la cultura pastoril
poca. Antes se podía tener hasta 1000. Aquí eran tierras del ejido, ya no es
ejido, no dan permiso los dueños de la hacienda (chivero, 2011).
Adicionalmente a lo anterior, la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) estableció una
normatividad que limita el número de cabezas a 200 por unidad doméstica, bajo
el argumento de que cada unidad animal (equivalente a seis cabras), requiere
un promedio de 25 a 30 hectáreas por las condiciones de desertificación de
esta región. Esto ha llevado a un ocultamiento de la información por parte de
los ganaderos ante el temor de que les quiten el ganado. Este control se hace
conjuntamente con el Programa Ganadero Productivo (PROGRAN), de la
SAGAPA, iniciado en 2004 para apoyar a los caprinocultores.
Posiblemente para contrarrestar la tendencia de ocultamiento, en el 2008
se les comenzó a otorgar 65 pesos por cada cabra que registraran. Antes de
esa fecha, los chiveros no contaban con ningún tipo de apoyo gubernamental,
lo anterior resalta ante el dato de que hay 169 programas gubernamentales
para el campo y ninguno iba dirigido a la caprinocultura. Algunos gobiernos
municipales prohíben las trashumancias y evitan los asentamientos en majadas 5 ,
ya que, según ellos, esto da lugar a que se formen nuevos asentamientos.
La tendencia estatal es evitar los asentamientos dispersos y concentrar a las
poblaciones bajo el argumento de llevarles los servicios básicos.
La nobleza de la caprinocultura radica en que puede realizarse en las
condiciones más adversas, siempre y cuando se tengan los conocimientos
adecuados para su manejo. No obstante, el personal de SAGARPA, considera
que existe una despreocupación y negligencia de los ganaderos ante el manejo
sanitario y técnico, y culpa a los ganaderos por la degradación de los agostaderos.
Los funcionarios perciben a los cabreros como sujetos que “carecen una cultura
ambientalista”, “como irresponsables para reforestar los agostaderos”, “no les
interesa progresar” y de que “les hace falta una mentalidad productiva hacia
el mercado…”
Existen algunas organizaciones de caprinocultores fomentadas por el
gobierno para tener acceso a los apoyos. Sin embargo, la mayor parte de los
ganaderos, ya sea por temor, por su dispersión y aislamiento, o por no tener
acceso a la información oportuna, permanece al margen de estas ayudas
gubernamentales.
Lugares de residencia temporal en las trashumancias.
5
271