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BLANCA RUBIO
El posible impacto de la reforma energética sobre los productores rurales
Por eso se hace necesario para el neoliberalismo extractivista un nuevo
marco institucional para la explotación económica de los espacios rurales y
de dominación de los actores que en ellos operan, cuya lógica de base es la
acumulación por despojo, que conceptualiza David Harvey…. (Quintana,
2014b).
En este entorno y ante la debilidad de los partidos de izquierda,
fundamentalmente del PRD, debido a sus contradicciones internas y su
acercamiento con el poder, se dieron las condiciones para impulsar la reforma
energética, dando por hecho que los precios del petróleo continuarían altos
por un largo período.
Así, sin complicaciones de importancia, se promulgó la Ley de
Hidrocarburos el 11 de agosto del 2014, con lo cual Enrique Peña Nieto
fue reconocido en Estados Unidos como el “Estadista del año” (Appeal of
Conscience, 2014), en lo que constituyó la apoteosis del gobernante, al haber
logrado poner a la venta la soberanía energética del país y uno de los más
importantes rasgos de identidad de los mexicanos.
3. La reforma energética. Implicaciones, efectos y resistencia
La Reforma Energética:
Otorga contratos de utilidad compartida a Pemex y empresas privadas para
extraer petróleo y gas. Además, el Gobierno de la República otorgará a
PEMEX y a particulares permisos de refinación, petroquímica, transporte y
almacenamiento de petróleo, gas y sus derivados (Gobierno de la República,
2014: 9).
El cambio fundamental que trae la Nueva Ley de Hidrocarburos (Cámara
de Diputados, 2014) en relación al artículo 27 Constitucional lo constituye la
apertura al capital privado, nacional e internacional, para realizar actividades de
exploración y extracción del petróleo, así como aquellas que tienen que ver con
la refinación, transformación, transporte y almacenamiento del hidrocarburo.
Lo que en la Ley anterior era privativo del Estado, se abre ahora al capital
a través de concesiones temporales, o bien de alianzas con PEMEX y las
empresas productivas estatales, a través de licitaciones mediante las cuales
distintas empresas podrán concursar para obtener los permisos. Dichas empresas
deberán pagar una contraprestación por el derecho de otorgar servicios de
transporte, almacenamiento y comercialización del hidrocarburo.