Ajedrez Radio Rebelde Julio - Agosto - Setiembre 1979 | Page 61

mundial M ijai l Tal y, en alguna med ida, B. � passky. Este enfoque de los probl emas de la teorfa de las aper­ turas. es lógico, y tiene derecho a subsistir. Todo l o contrario (repito, se trata sobre el punto de vista de las aperturas) son aquél los que I gual mente conocen al ded i l l o la teoría , pero al mismo tiempo ti en­ den a crear en l os más diversos esquemas algo suyo : proponer un plan nuevo, una d i spos ición nueva de las figuras, el fin, u n movi miento nuevo . Y e l l os precl· samente crean, es dec i r, desarrol lan la teoria. En este caso los ajedrecistas gastan mucho tiempo en el anál i s i s de los prob l emas de l a apertura, e l nclu· so en la misma apertura durante la partida, lo que a veces se refl eja dramáticamente en el desarro l l o pos­ terior de la partida. · Entre estos ajedrecistas tene"los a E. Gueller, L. Portlsch e l. Boleslavsky. �1 tercer grupo de grandes maestros tiene un reper­ torio de aperturas bastante estrecho, particularmente cuando juegan con las negras , pero en este estrecho margen el los experi mentan, crean I nnovaciones, tratan de desmenti r, o al menos poner en duda lo que la teo­ rfa reconoce como correcto. Entre otros , yo me en­ cuentro en este g rupo. Debo reconocer que el trabajo de experimentador es el que prefiero con todo lo mal agradecido y poco rentable que es. Efectivamente, el experimento está muy l ejos de ser siempre efectivo . Es más, l a búsqueda de una Idea nueva exige gran cantidad de tiempo . Y aparte de todo esto, a veces disgusta e l hecho de que los ajedre­ cistas no reci ben patente por sus descubri mientos , y también el que la I n novación a veces surte efecto en una sola partida , después de la cua l , es conocida por todos . De todas formas , yo no cambio por nada · esos momentos fel i ces en que la emboscada, que con tanto esmero ha sido preparada, surte efecto y ves como tu contrario, sin sospecharlo , se acerca a la derrota . Es dlffc i l determ inar cómo surg i ó en mí este enfoque, este método de l i brar la l ucha en la apertura. Puede que sea resultado de m i carácter. No excl uyo la influ­ encia mág i ca que en un ti empo ejerció en mi el comen­ tarlo de Botvlnn i k de su partida con P . Keres en el match· torneo por el títu lo de Campeón Absol uto de la U RSS en el año 1 94 1 . En esta partida Botv l n n l k , jugando con las negras, empleó una movida nueva en una de las variantes de la defensa N i mzolndia y desmintió cas i forzozamen­ te las