ISBN 0124-0854
N º 189 Julio de 2012
La cinesífilis de Andrés
… Pero, hermano, si no fuera por esa oscuridad, si no fuera porque respiramos mejor dentro de la sala del cine, ¿ qué sería de nosotros? Carta a Juan M. Bullita, octubre 16 de 1973
Siempre, desde que me volví adulto y mayorcito que él, lo he llamado San Andresito Caicedo. No es que yo crea que los santos del catolicismo son buenos individuos, unos que merecen toda mi consideración; si tal cosa
pensara, tendría el santoral casi entero para enrostrarme el error de criterio con una larga historia de sangre y dolor infligido a la humanidad por los individuos a los que la sacra Iglesia de Roma ha ungido con tal título. No. En mi santoral particular, que tampoco tiene que ver con el de Fernando Vallejo cuando canoniza al mojigato de Rufino José Cuervo, santos son los individuos que han sabido ser auténticamente fieles a su causa y a su condición humana, que han puesto en ello la