Agenda Cultural UdeA - Año 2012 JULIO | Page 22

ISBN 0124-0854
N º 189 Julio de 2012 cuerpo de su amigo. Tenía las manos metidas en los bolsillos de su bluejean americano, y estaba mirando fijamente a Ricardo, quien alcanzó a sonreír y a abrirle la boca para saludar antes de ver a las otras personas.
“ Buenas tardes”— dijo Ricardo—. Comencé mal. En esta ciudad saludan diciendo hola o quiubo.
El gordo no respondió: se limitó a clavarle la mirada. Detrás de él estaban saliendo cuatro muchachos: un quinto cerró la puerta de la casa amarilla.“ Le gustó la película ¿ cierto?”— balbuceó Ricardo, acercándose.
“ No me toqués, marica— amenazó el gordo, después de un instante de vacilación—, no te me acerques siquiera”.
“ Vamos a romperle la cara”— dijo un muchacho parecido al gordo, pero ridículamente flaco.
“¿ Cómo?— preguntó Ricardo González—. No, yo vine a hablar con él— señaló al gordo—, para comentar la película. Pregúntenle y verán
que es verdad. Usted vio Ya eres un hombre, ¿ cierto?”
“¿ Qué te pasó, no encontraste a ningún amiguito en el teatro o qué, maricón?”— preguntó el gordo, golpeando la mano que le extendía Ricardo.
“ No, usted no entiende, usted no entiende, yo vine para que comentáramos la película, a usted le gustó, ¿ no es verdad?”
“ No, no me gustó”.
EntoncesRicardoGonzálezfuegolpeado. Sintióaq uelloqueseestrellócontra su nuca cuando todavía estaba descifrando la res-puesta del gordo. Un golpe allí y después ese puño del gordo y su cara más atrás, algo que choca contra su espalda y los gritos ale-gres de esos niños, y si me pegan otra vez allí se me va a reventar pero no saldrá san-gre, se reventará, dijo que no le había gusta-do pero no fue él, yo he venido para que hablemos de la película, creo que la mamá está llamando a los niños a comer, esos mangos colgando, esto no sucede aquí porque yo he visto quererse a toda la gente de esta ciu-dad, antes de que su cuerpo fuera azotado contra algo duro y el cemento dulce y hú-medo de pronto.