ISBN 0124-0854
N º 180 Septiembre de 2011 ocasiones apropiadas a los estudiantes( individual y colectivamente) para que configuren mediante la experiencia y lenguaje propios sus valores, constitutivos de la personalidad y de la individualidad humana. No pueden existir en la realidad valores no asumidos. Por tanto, el espacio del valor está en la individualidad. Hablar de formación ética significa abordar la educación moral de los individuos sobre la base de la interiorización de un determinado sistema de valores, a través de un proceso de construcción personal consciente, contextualizado y argumentable. La determinación de cuáles son los componentes de un sistema de valores dado para un contexto socio-histórico concreto es pues, el punto de partida del proceso formativo, y posiblemente sea para la Educación Superior una de las tareas más arduas que debe llevar adelante. 3
¿ Como Universidad nos hemos preguntado cuál es el proyecto de sociedad que estamos ayudando a construir desde las aulas? ¿ Cuál es el proyecto de ciudadano que nuestra Universidad está formando para asumir los desafíos de la sociedad en un mundo plural, global, diverso e intercultural, con ciudadanos sujetos de derechos, pero también responsables de deberes? ¿ Estamos dejando de lado la“ educación a lo largo de la vida” porque como universidad no nos compete continuar la tarea iniciada en el
hogar, en el colegio, en los espacios barriales de nuestra infancia?
Decía el Doctor Carlos E. Restrepo, citado en el libro De Liceo a Ciudadela Universitaria. Historia de la sede de Robledo de la Universidad de Antioquia, de Luis Fernando Acevedo Ruiz:
Harto desmañada anda entre nosotros la cultura social; y si esta cultura no es la moral misma, sí es corto y ancho camino para conseguirla, así como las malas maneras abren fácil acceso a las pasiones. Pero como la cultura no es obra de un solo individuo, ni resulta de determinadas horas de estudio sino que ella se forma en un medio ambiente favorable es precio que todos nos esforcemos en crear este medio; a la vez que en la inteligencia de los alumnos entra la verdad, deben penetrar en sus hábitos las buenas maneras y la civilidad. 4
Al preguntarnos por la calidad de la educación, no podemos menos que dedicar un espacio de reflexión en torno a estas preguntas para buscar las contribuciones de la Universidad a la“ integralidad del sujeto”, brindando oportunidades para la autodefinición del proyecto de vida de cada uno de los estudiantes, a partir del fortalecimiento de las capacidades de análisis, discernimiento, argumentación civilizada, que fortalezcan sus capacidades