Agenda Cultural UdeA - Año 2011 FEBRERO | Página 36

N º 173 Febrero de 2011
guerra pretende solucionar algunos donde se sacrifica el derecho, por qué“ medir” una minoría étnica con valores occidentales es un error, así como desconocer otras filosofías y posiciones ante el mundo.
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Toda sociedad está amenazada por fuerzas disruptivas, toda política busca la generación de identidad colectiva; todo proceso de sociabilidad es un intercambio de conductas que necesitan negociar o compartir una convivencia sana. Toda convivencia, toda política, toda clase de manifestaciones culturales necesitan reglas. Al operador de justicia le compete este estudio, un análisis del choque cultural, revelar cómo actúan libertades individuales mediatizadas por fenómenos religiosos que en algunos casos se enfrentan a la ley positiva y rechazan el mandato de unidad nacional. Al operador de justicia compete entender por qué la justicia ordinaria selecciona los conflictos básicos de una sociedad, por qué otros tienen soluciones alternativas, por qué la
Pero el relativismo cultural no es absoluto y la propuesta de interculturalidad exige resultados. Es necesario que la norma jurídica origine cohesión social, sin producir permanentes posturas de dominio sobre quienes difieren sobre los valores de Occidente. El operador de justicia debe abrir su mente a nuevas temáticas desde una disciplina como la antropología, casi inexistente en los currículos de las facultades de derecho.
El alto componente utópico de los derechos humanos desafía los tribunales. Los derechos morales se hacen positivos cuando una sociedad reclama un lugar digno en el mundo para cada ciudadano. Y si algunos ciudadanos desobedecen al Estado( salvo si abrazan hechos delictuales), corresponde a éste buscarles un“ lugar”, aunque sean poco afines a sus leyes. La constitucionalización de la interculturalidad debería ser un principio de nuestra Constitución Política, valga la redundancia, para orientar la convivencia conflictual de nuestros habitantes. La globalización obliga a pensar de otra manera las relaciones locales, nacionales e internacionales y la dignidad humana de todo sujeto de derechos está en juego.