ISBN 0124-0854
N º 162 Febrero 2010 discernir entre lo legal y lo ilegal. Sin darnos cuenta, todas estas prácticas se van incrustando en el fuero interno de los sujetos, hasta normalizarse y reproducirse en la vida cotidiana. La invitación, entonces, es a virar la mirada, dejando de lado, por un momento, al capo o al político corrupto, y ubicando en el centro al ciudadano común, aquél que con sus prácticas cotidianas, representaciones e imaginarios forma cultura política, y que con prácticas tramposas también reproduce los rasgos mafiosos en la cultura política.
Deicy Hurtado Galeano y Catalina Tabares Ochoa son profesoras del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia.