Agenda Cultural UdeA - Año 2009 NOVIEMBRE | Page 67

ISBN 0124-0854
N º 160 Noviembre 2009

Reflexiones sobre el concepto de revolución

Jesús David Polo Rivera
Pero, se nos dice, este contraste o abismo entre la minoría privilegiada y el gran número de desheredados ha existido siempre y sigue existiendo. Entonces, ¿ qué tipo de cambio se produjo? El cambio consiste en que antes este abismo estaba envuelto en una densa niebla religiosa y oculto así a las masas del pueblo; desde que la Gran Revolución comenzó a despejar esta niebla, las masas se han hecho conscientes de la distancia y empiezan a preguntarse por el motivo de su existencia. El significado de tal cambio es inmenso.
Mijail Bakunin( 1978)
El concepto de revolución, unido inextricablemente a los problemas planteados por los acontecimientos de 1789, fue hasta ese entonces entendido en diversos sentidos. El más clásico es el astronómico: las revoluciones de un astro, y su recorrido circular que le permite volver a su punto de partida. La palabra entonces indicaba un movimiento recurrente y cíclico que era, por tanto, irresistible y no se caracterizaba ciertamente ni por la novedad ni por la violencia( Arendt, 1967: 54). Ahora bien, aplicada a la historia política, la palabra revolución está presente en pensadores como Voltaire o Montesquieu, aunque para ellos no implicaba los cambios radicales ni la ruptura absoluta del curso de la historia. Indicaba más bien una“ restauración” 1 entendida como un intento de transformación de la deficiente constitución del Estado, siempre“ necesario”. Lo nuevo, si puede hablarse de algo nuevo, es preguntarse entonces qué se puede entender hoy por revolución o sobre qué bases podemos discutir cuando hablamos de revolución. En este punto, adoptaré una aproximación que no puedo calificar de nominalista, ya que mi caracterización parte siempre de una constatación histórica: la historia de las ideas puede ser