Agenda Cultural UdeA - Año 2009 MAYO | Page 9

N º 154 Mayo de 2009
ISBN 0124-0854

N º 154 Mayo de 2009

Sí. La poesía erótica es efectista, es populista.
Ha dicho, también, que descarta por completo la poesía oral. Entonces, ¿ desconfía de las lecturas de poemas y de los festivales de poesía?
Sí, desde luego. Eso atrae público, y no desconozco su importancia, porque, de todos modos, fomenta el interés y el amor a la poesía, porque va formando un público que algún día llega a interesarse en ella. Es un camino para llegar a ésta, pero no es la verdadera poesía. Yo creo que ésta es para leerla en la intimidad del ser, en la intimidad del lector. La otra puede que tenga ciertos valores formales, valores acústicos, incluso, que promueva sentimientos populares, colectivos, pero la tarea del poeta es siempre una labor de introspección, de indagación y de revelación de la propia persona del poeta.
Ya con una mirada distanciada de sus libros, ¿ qué diría que va de uno a otro? No creo que haya una diferencia profunda. Lo que hay tal vez es una depuración y un trabajo de mayor ensimismamiento. Pero eso no implica una gran evolución de la poesía.
Pasemos ahora a hablar de la poesía colombiana. ¿ Usted cree con Juan Gustavo Cobo que la nuestra es la tradición de la pobreza?
No, no creo. Desde el modernismo, es decir, desde José Asunción Silva, existen poetas valiosos en Colombia, que en el conjunto de la poesía en lengua española no desmerecen, no son en absoluto desdeñables.
¿ Cuáles diría usted que son las voces imprescindibles de la poesía del siglo XX en Colombia? Bueno, Silva no es del XX, pero por su proyección puede tomarse ya como un poeta moderno. Me parece también que en algunos poemas de Valencia hay una expresión poética indudable. Un poeta menor como Castillo me gusta, me parece muy auténtico. Después hay un poeta como León de Greiff que a mí me parece muy importante, y también Barba Jacob, a pesar de todo lo que se diga. Octavio Paz decía que era un modernista rezagado. Yo diría que no sólo es un modernista rezaga do, sino que es un romántico rezagado, pero que eso no tiene ninguna importancia. El poeta no tiene que estar mirando el reloj para escribir poesía ¿ no? Me parece que Barba Jacob logró una expresión poética en la que ahonda mucho en la expresión modernista y la confunde con su propio drama personal. Eso es importante.
Es muy genuino y muy dolorido.
Es muy genuino. Otra cosa es la persona humana de Barba Jacob, que no la quería mucha gente, pero su
poesía es algo importante. Eso me recuerda a Xavier Villaurrutia, que era, como crítico, muy exigente:
de testaba la persona de Barba Jacob, pero lo admiraba como poeta. Bueno, luego viene Aurelio, que