N º 154 Mayo de 2009
ISBN 0124-0854
N º 154 Mayo de 2009
Quisiera con mis brazos asir el bello Oeste, Su fugitiva luz, su dorada tristeza Que resplandece, pura, en el aire vacío, Con un fulgor monótono de llanura sedienta.
Los hombres del crepúsculo que sueñan horizontes Mirando el encendido temblor de los ocasos, Como un bosque de grandes sombras deshabitadas Ven hundirse en la noche la tierra del Oeste.( De Nocturnos y otros sueños, 1949)
Llanura de Tuluá
Al borde del camino, los dos cuerpos Uno junto del otro, Desde lejos parecen amarse.
Un hombre y una muchacha, delgadas Formas cálidas Tendidas en la hierba, devorándose.
Estrechamente enlazando sus cinturas Aquellos brazos jóvenes,
Se piensa:
Soñarán entregadas sus dos bocas, Sus silencios, sus manos, sus miradas.
Mas no hay beso, sino el viento, Sino el aire Seco del verano sin movimiento.