N º 154 Mayo de 2009
ISBN 0124-0854
N º 154 Mayo de 2009
“ Sólo existe el olvido”, como si nada fuera tan importante para recordar, y en otro poema insiste:“ Sólo el olvido cura / De la vida”. Tal vez porque, como escribe más adelante,“ Puñal siempre en el pecho es la memoria”.
Para Charry Lara la poesía está ligada al deseo y al amor, es femenina, lunar y solar, es la amante del poeta, secreta y fugitiva,“ solo al lado un instante / Por entre los adioses”. Sus poemas nos hablan de esa llama viva que anima nuestra existencia, de la memoria y el olvido, la noche, el sueño, el tiempo, la ciudad, el mar, la muerte, la palabra, el canto.
Para él,“ El verso llega de la noche”( el título de uno de sus poemas),“ Como entre los amantes sorpresivas palabras”. El deseo y el amor, al igual que el verso, llegan a su clímax en la noche:“ El verso claro fue el instinto”,“ El verso, palabras ceñían los cuerpos”,“ Como voces ardientes, como llamas”. Y de nuevo aparece aquí la imagen de la“ llama de amor viva” que atraviesa su poesía, esa llama que nos hace sentir vivos y que al mismo tiempo nos hiere:
Como una devoradora uña, como una única
Uña en el centro del alma,
Así desgarra el amor por dentro.
A veces el deseo es tan fuerte,“ espina de las noches”, que produce insomnios y soñamos con“ Hasta no ser sino un cuerpo / Abandonado calladamente sobre otro”.
En“ Llanura de Tuluá”, uno de sus más hermosos y crudos poemas, que refleja la violencia en Colombia, el amor y la muerte están entrelazados como dos amantes:
Al borde del camino, los dos cuerpos,
Uno junto del otro, Desde lejos parecen amarse.(…)
Más no hay beso, sino el viento, Sino el aire Seco del verano sin movimiento.
Uno junto del otro están caídos, Muertos,
Al borde del camino, los dos cuerpos.(…)