N º 154 Mayo de 2009
ISBN 0124-0854
N º 154 Mayo de 2009
desperdicio, la obra poética de este autor bogotano permanecerá incólume al paso del tiempo porque, me parece, la ampara un vasto y rico conocimiento del mundo y del sentimiento humano, una sensibilidad inteligente y reservada, y el amor sin aristas que cubre, como una pátina contra el moho de los días, las obras que hacen parte ya del río del tiempo y que reinventan la memoria.
La belleza de la poesía de Charry Lara está provista del hondo sentido del amor y del sueño, pero también de la conciencia de la muerte; de la palabra que conoce y enseña los contornos de la vida y el erotismo de los cuerpos, pero que también señala la soledad y el abandono como destinos, todos, del mundo.(“… La llovizna las calles la nocturna / Lámpara desvelada ante el errar / De morosa imagen / Estremecida sombra que de súbito / Atraviesa también esta alcoba / Mientras el otro / Que aún eres / De soledad y avidez / Sediento resucita en la memoria / Deslizándose secreto / Tal sueño de insaciables brazos / A la orilla de un cuerpo / Torrencial de fluyente blancura / Río de noches y muslos y relámpagos”).
En la escritura de sus ensayos, Charry Lara es un docente excepcional. No hace gala de ninguna erudición, no obstante lleva al lector por el conocimiento preciso e ilustrado de la poesía de su tiempo, lo mismo que de aquella de donde esta proviene, de sus antecedentes y protagonistas. En una prosa limpia y elegante, el autor de Lector de poesía muestra algunos de los mejores momentos de la poesía colombiana( Silva, De Greiff, Arturo, Gaitán Durán, Mutis, Quessep …); de algunos autores de la Generación del 27 de España con quienes compartió amistad y afecto( Cernuda, Salinas, Guillén, Aleixandre), pero también Sor Juana Inés de la Cruz, García Lorca, Gustavo Adolfo Béquer; aparte de una imprescindible aproximación a algunas voces de la poesía de América Latina( López Velarde, Octavio Paz, Borges, Lezama Lima, Cardoza y Aragón, y César Vallejo).
Este bello tomo de ensayos literarios hizo decir a Rafael Gutiérrez Girardot:“ Aristóteles dijo que la‘ amistad es lo más necesario de la vida’. El convivio que esboza y a la vez ejercita Charry Lara corrobora esta opinión. Los ensayos que lega son de sus‘ amigos, los poetas’, porque él es uno de ellos. Sus agudas opiniones ponen de relieve sus líricos aciertos, que enmarcan en las personalidades de esos poetas que abrieron el camino a ese convivio(…)”.
En varias ocasiones visitó el poeta la Universidad de Antioquia, la última de ellas en 2003 para recibir el Premio Nacional de Poesía por Reconocimiento. Siempre fue grata y aleccionadora la querida presencia de Charry Lara en nuestra Universidad, siempre fue un gusto gozar el privilegio de su asombrosa memoria y de la sabiduría simple de quien contaba, además, con el humor fino y socarrón propio de los bogotanos de pura cepa como él.