Agenda Cultural UdeA - Año 2009 MARZO | Page 25

N º 152 Marzo de 2009
ISBN 0124-0854
N º 152 Marzo de 2009
arte y a los patrimonios del museo. De ahí que no es de extrañarse cuando en un museo la consigna sea“ prohibido tocar”.
“ Ver y no tocar” la obra de arte y los patrimonios atesorados, más que un lema para la conservación, es la consigna de una estética que jerarquiza los sentidos, subordinando y, porque no, degradando otros, a los que se niega su posibilidad de ser fuentes de conocimiento, valoración, creación y disfrute de las obras. Si llevamos el planteamiento al extremo, podemos decir que un museo de corte clásico o moderno le apuesta a una estética de la contemplación cuando privilegia la visualidad y en ella finca gran parte de su misión y esencia. Afortunadamente, los nuevos tiempos traen otras visiones que favorecen la implementación de novedosas estrategias de divulgación de las colecciones, de educación y formación de públicos, de estudio e interpretación de los patrimonios y sus contextos, que nos aproximan a una estética contemporánea de la participación y de la interacción colectiva, donde se involucran todos los sentidos y hasta el cuerpo mismo de los participantes, que había sido excluido y negado por la tradición en función de concepciones éticas, estéticas, ideológicas, religiosas y filosóficas del pasado.
Cabe aceptar que, entre otras cuestiones, la contemporaneidad aspira, por un lado, a restituir al hombre en la integridad de su ser y de su experiencia, lo que implica también la consideración de su ser colectivo y, por otro lado, a formar ciudadanos del mundo con valores humanos universales. He ahí uno de los grandes retos para los museos: transformarse en función de una nueva ciudadanía global, que no se agota en el individuo.
Al asociarnos con el Museo del Louvre y con el Museo Nacional de Colombia en este proyecto de interés formativo y de inclusión, el Museo Universitario busca ampliar el espectro de su acción formativa y desarrollar una política de accesibilidad, que permite establecer nuevas mediaciones con los visitantes y generar otras maneras de abordar el hecho artístico y nuestros patrimonios.
El Museo decidió acoger esta exposición, porque representa una oportunidad para convocar a la comunidad a reflexionar sobre el tema de discapacidad, la cultura y el arte; a repensar los modos habituales y dominantes de la percepción del arte y a meditar, en un plano más general, sobre el papel educativo y formador de los museos, de cara a públicos en situación de discapacidad sensorial, física y cognitiva.
Hacer la exposición es una manera de reconocer los esfuerzos que se realizan en la ciudad de Medellín y
en particular en la Universidad de Antioquia y de integrarnos al desarrollo de una política de inclusión de
grupos minoritarios, vulnerables, en situación de discapacidad y marginados de los procesos culturales y