ISBN 0124-0854
N º 151 Febrero de 2009
La cultura es una dimensión que produce significados intersubjetivos, inmersos en una trama de relaciones que se ordena bajo diversos anudamientos de sentido y densidad. Hacerse una representación tal de esas cartografías, de manera que permita caracterizar el tipo de cultura que se construye en la vida de la institución universitaria, es una labor que amerita un interesante ejercicio investigativo, tarea aún pendiente en nuestro medio. No obstante, podemos establecer algunos trazos que ayudan a la interpretación de los relatos recolectados por el SUGI:
1. La Cultura, más allá de la usual reducción a las manifestaciones de élite( las bellas artes y las tradiciones letradas), o a las manifestaciones de lo popular( lo folclórico, lo vernáculo) se ordena en una compleja articulación de valores, normas, costumbres, hábitos, rutinas, recetas entretejidas mediante la interacción de símbolos, lazos sociales y artefactos. La producción de significados reside en cada uno de los componentes mencionados.
2. No existe homogeneidad monolítica de los significados. La realidad abunda en la diversidad, la heterogeneidad y la pluralidad. La cultura, como dispositivo de identidad, es también un mecanismo que organiza la diversidad y propicia rangos de variabilidad individual muy amplios. Las culturas son diversas y en eso se parecen, en que disponen de estrategias comunes para generar diferencias y pluralidades.
3. Caracterizar la cultura en un espacio organizacional supone identificar las estrategias que generan pertenencia, así como evaluar y perfilar asuntos como grados de compromiso, expectativas de futuro y realización personal, rangos de satisfacción e inconformidad con el contexto institucional.
4. Dicha caracterización demanda construir etnografías de los símbolos, las jerarquías, los actos fundacionales, los ceremonialismos, las figuras-modelo, los rituales, emblemas y discursos institucionales, los héroes y contra-héroes, las crisis, los mitos institucionales, las gestas, las formas de control social formales e informales, los sistemas de recompensa y sanción, los canales de ascenso y competencia por la jerarquía, los manejos del triunfo y del fracaso.
5. Exige contrastar y confrontar las posibles incompatibilidades o desfases entre valores, normas y comportamientos institucionales, con los valores, normas y comportamientos del entorno, es decir, asumir la coexistencia de diversas formas de regulación y legitimidad, en ámbitos que ponen en tensión las tendencias a la conformidad versus las tendencias a la transgresión.
6. Las instituciones no son sus normas ni sus reglamentos ni su carta constitucional, es decir, el
deber ser de las cosas. Son las formas variables de comportamiento que pueden ser