Agenda Cultural UdeA - Año 2008 MAYO | Page 3

ISBN 0124-0854
N º 143 Mayo 2008 telón y la esencia porque contiene luz y vida. La luz es lo básico y la vida es el arte. Y lo oscuro es lo dramático, lo que da cuerpo y forma a la expresión.
La naturaleza misma a través del paisaje tiene expresiones que pueden ser catalogadas como minimalistas. La belleza exuberante y metálica de unos témpanos de hielo que navegan silenciosos por el mar ártico. El cielo azul de las cuatro de la tarde en Barcelona. Las dunas del desierto arábigo. La lluvia torrencial en una ciudad costera.
Se dice que el“ Minimalismo es una corriente artística que utiliza elementos mínimos y básicos con colores puros, formas geométricas simples, tejidos naturales y lenguaje simple”; esto se puede aplicar a la música, a la pintura, a la escultura y, por supuesto, a la arquitectura que de cierto modo tiene algo de todas las anteriores y que por ahora será objeto de definición.
En la arquitectura el minimalismo es un todo compuesto por poco. Es una forma elemental de enriquecer un espacio, es concebir un espacio con dos o tres“ pinceladas”, con materiales que son básicos. Los elementos protagonistas en la arquitectura minimalista son el concreto, la madera, el vidrio, el acero y, por supuesto, el aglutinante que es la luz. Allí también hay implícito un concepto dimensional en cuanto al espacio contenedor de las expresiones minimalistas: es grande y
generoso y a ello lo ayuda la limpieza, la pureza dada por los pocos elementos que siempre componen este estilo; sólo se necesita lo básico, una sola cosa en el sitio preciso de la composición es suficiente para lograr un espacio bello, oxigenado e iluminado por el arte. Por esto se ve grande y no cansa ni estorba porque allí nada sobra y no tienen lugar la filigrana ni la bisutería.
El minimalismo en la arquitectura es el imperio de la línea recta, del volumen básico definido y comprensible con solo una mirada, es el territorio del cuadrado, de la perspectiva limpia y finita carente de ornamentos. El minimalismo en arquitectura es, en consecuencia, la composición espacial con pocos elementos, con escasas texturas, con dos o tres colores contenidos en un todo limpio y definido. Es un todo compuesto por poco.
Las primeras expresiones de esta corriente se dieron a finales de los años ochenta en las vitrinas de los grandes diseñadores de occidente quienes, al querer mostrar al publico sus prendas, decidieron que entre menos cosas contuviera la vitrina, se llegaría de una manera más impactante y directa al posible comprador;“ simplificaron” de tal forma la composición, que nada sobraba y esto fue un éxito porque no se saturaba con información visual innecesaria a quien miraba y decidía.