ISBN 0124-0854
N º 143 Mayo 2008 muy improbable entonces( como se verá después), que la partitura minimalista haya salido de algún entorno serialista, ya que la vanguardia minimal nació como un rechazo de este estilo.
Primero, aclaremos el término
Mucho antes que en la música, el minimalismo existía en otras expresiones tales como la arquitectura, la moda, la pintura, los performances, etc., y comenzó con el manifiesto del arquitecto holandés Mies Van der Rohe,“ Less is more”( Menos es más), aunque en música la mayoría de las fuentes( y compositores) citan a Michael Nyman como el acuñador del término en su etapa como crítico. En esto difiere Philip Glass, uno de los músicos considerado fundador y de los pocos que hoy en día predica con esta corriente, que se lo aplica al músico( y, durante un tiempo, articulista en el Village Voice) norteamericano Tom Johnson.
Esa es la definición de minimalismo de este último que, aunque cita, al igual que su homólogo inglés, ejemplos que poco tienen que ver con la música minimal, se ha convertido en una de las más fiables:
“ La música minimalista es una categoría extendida y diversificada que incluye, por definición, todas aquellas piezas que funcionen a partir de materiales limitados o mínimos; las obras que utilizan solamente algunas notas o palabras, o bien las obras
escritas para instrumentos muy limitados, como címbalos antiguos, ruedas de bicicleta o vasos de whisky. Ello incluye las obras que sostienen un simple gruñido electrónico durante largo rato. Las obras exclusivamente constituidas de grabaciones de ríos o cursos de agua. Las obras que evolucionan en ciclos sin fin. Las obras que instalan un muro estático de sonidos de saxofón. Las obras que implican un largo lapso de tiempo para evolucionar de un tipo de música a otro. Las obras que abarcan todas las alturas posibles con la condición de que estén comprendidas entre do y re. Las obras que reducen el tempo