ISBN 0124-0854
N º 139 Diciembre de 2007 de tal modo que se convierta la aventura migratoria en una opción, y no en la única salida a los problemas socioeconómicos de los países emisores de emigrantes.
Los investigadores dieron cuenta de que los grupos de emigrantes mantienen lazos estrechos con sus comunidades de origen. La explicación es sencilla: la mayoría de ellos ha dejado detrás a sus familias en busca de mejorar sus condiciones de vida. Lo cierto es que la decisión de emigrar no es individual, sino que forma parte de una estrategia familiar, que identifica al mejor de sus miembros para enviarlo fuera, en busca de una situación laboral y económica superior a la que se tiene en el país de origen. Así, el miembro que parte tiene una obligación moral con su familia, y en algunos casos inclusive una deuda económica. La mayoría de los emigrantes son adultos con responsabilidades, pues muchas veces dejan hijos y cónyuge detrás. Por esta razón, el envío de transferencias es un compromiso largo y continuo. Cuando se logra unir a la familia nuclear, entonces la deuda queda con los padres, suegros u otros familiares que se han hecho cargo de los hijos. Por tanto, el envío de remesas no para.
La cantidad individual de estos envíos no es significativa, pues no rebasa los cuatrocientos dólares americanos, con una frecuencia de diez u once envíos por año. Sin embargo, al formar parte de una estrategia colectiva,
suman cifras que superan por mucho la Ayuda Oficial para el Desarrollo, y en algunos casos la inversión extranjera directa. En países como México, Ecuador y Colombia, se convierten en el segundo ingreso de divisas más importante del país, después del petróleo. Por esta razón, los ojos de los gobiernos, tanto de origen como de destino de los emigrantes, y de empresas privadas se han posado en ellas, buscando la manera de hacerlas más productivas. Resulta chocante hablar en estos términos, pues gracias a dichas transferencias, familias enteras evitan la precariedad económica, y otras tantas mantienen un nivel de vida que no podrían tener de no recibir estas sumas de dinero. Este tema ha abierto una discusión entre el Banco Mundial( BM) y el Fondo Monetario Internacional( FMI), sobre su efecto en el desarrollo de las comunidades de origen. El Banco Mundial afirma que tienen un efecto positivo en el desarrollo de sus países, pues gracias a ellas se reduce en muchos casos la pobreza, entendida como el ingreso de menos de un dólar al día para vivir. Sostiene que para algunos países, las transferencias constituyen el 10 % del PIB( Producto Interno Bruto), y por tanto repercuten en la reducción de 1.6 % del número de pobres.“ La migración internacional puede generar un considerable aumento del bienestar para los emigrantes, sus familias y sus países de origen y destino, si se aplican políticas tendientes a mejorar la gestión del flujo de emigrantes y facilitar la transferencia de remesas”( Perspectivas para