Agenda Cultural UdeA - Año 2007 NOVIEMBRE | Página 17

ISBN 0124-0854
N º 139 Diciembre de 2007

Los de allá y los de aquí

Daniel Samper Pizano
La emigración puede llegar a ser una de las fortalezas de Colombia.
Cuando ciertos colombianos discrepan de lo que piensa un compatriota suyo residente en el exterior, sienten el extraño e irrefrenable impulso de lanzar el siguiente argumento:“ Claro, mientras usted toma jerez con jamón en la Gran Vía, nosotros sostenemos aquí la Patria”.
Mi lado sádico me impide desmentir semejante tontería, y, al contrario, he pensado tomarme una foto catando jerez y devorando jamón en la contaminadísima Gran Vía para hacerlos sufrir mucho más. Pero mi lado caritativo me empuja a declarar que a los únicos que he visto tomando jerez y comiendo jamón en la Gran Vía es a los turistas colombianos: esos mismos que suponen, envidiosos, que uno hace lo mismo todos los días.
La verdad es que los colombianos que viven en el exterior, por la razón que fuere, tienen poco tiempo para cumplir fantasías turísticas. Con pocas excepciones, se rompen el espinazo trabajando en lo que pueden, en lo que saben, o en lo que menos ignoran. A menudo lo hacen en ambientes hostiles donde hablan lenguas incomprensibles, les pagan menos que a los nativos y les hacen chistes malos sobre su nacionalidad. Pegan ladrillos, lavan platos, trasplantan hígados, compran y venden cosas, se acuestan por dinero con tipos desdentados, enseñan en una universidad o, incluso, escriben artículos en la prensa.