ISBN 0124-0854
N º 132 Mayo de 2007 arte que les llegue a todas las personas. En sus proyectos edifica habitaciones privadas en torno a monumentos públicos, para las cuales construye un complejo sistema de andamios para que los espectadores pueden acceder y ver con nuevos ojos estos elementos olvidados del paisaje urbano. En Medellín intervendrá la iglesia del Sagrado Corazón de Barrio Triste, alrededor de la cual construirá una sala típica de una casa de clase media a veinticinco metros del suelo.
• Los tatuajes de Baraya:
El artista bogotano Alberto Baraya viene trabajando desde hace años un proyecto llamado Herbario de plantas artificiales, que consiste en recoger, catalogar, fotografiar e inventariar flores y plantas artificiales por todo el mundo. Con este particular herbario, Baraya parodia los métodos científicos. Y al hacerlo, pone en duda la objetividad, la neutralidad de sus herramientas, reflexiona sobre el buen y el mal gusto, sobre lo cultural y lo natural, observa comportamientos sociales, estrategias de inclusión y exclusión. Elaboró su propuesta para el Encuentro en los siguientes términos: a partir de las ilustraciones botánicas de Ruperto Ferreira( obra perteneciente al Museo de Antioquia),
Baraya les propone a los habitantes de Medellín que se tatúen con reproducciones de estas flores y plantas y a quienes lo hagan, les pide que le envíen un correo electrónico donde cuenten por qué tomaron la decisión de hacerlo.
• Los objetos raros y curiosos de Iregui:
Jaime Iregui es un artista y gestor bogotano. Uno de los principales temas que trabaja es el coleccionismo; es así en obras como Escenas de caza, serie de fotografías en las que ha registrado múltiples colecciones particulares de personas anónimas de América Latina. Con esta obra, Iregui confirma que el afán de coleccionar es un impulso totalmente humano, del cual nace el Museo, aunque no sea exclusivo de esta institución. Para el Encuentro va a trabajar con una colección de fragmentos de monumentos históricos de una antioqueña viajera de los años veinte, perteneciente al Museo de Antioquia. Una especie de saqueo particular, que de alguna manera se convierte también en la metáfora de ese gran saqueo institucionalizado que dio origen a los museos europeos del siglo XIX.
• Las minas de Mabe