Agenda Cultural UdeA - Año 2006 NOVIEMBRE | Page 41

ISBN 0124-0854
N º 127 Noviembre de 2006
La otra razón sería la más obvia: porque simplemente lo invitaron, sólo que Borges, que nunca concurría a congresos de escritores y prefería las jornadas en solitario, no aceptaba ir a todas partes. Cuando fue a Cartagena, por ejemplo, tenía un motivo muy claro: allí, en la ciudad amurallada, imaginó“ Encuentro”, el relato en el que Bolívar y San Martín deciden su papel en la suerte de América; además, porque andaba acompañado de María Kodama, la bella alumna que todavía no era su esposa, en lo que podría considerarse las vísperas de su himeneo.
* Elkin Restrepo. Medellín. Poeta y cuentista, dirige actualmente la Revista Universidad de Antioquia. Ha publicado, entre otros, los libros: Retrato de artistas, Absorto escuchando el cercano canto de sirenas, La dádiva, Lo que trae el día, Fábulas, Sueños, El falso inquilino y La visita que no pasó del jardín.
Cualquiera haya sido la razón, bueno es recordar que, la última vez, al agradecerle la entrega que de las llaves de la ciudad le hacía el alcalde Jorge Valencia Jaramillo, Borges contó con aquella voz suya, quebrada por los años, cómo las llaves lo habían acompañado desde la infancia, pareciéndoles siempre un objeto misterioso. Y, conmovido de repente, se interrumpió y, cubriéndose el rostro con una mano, se sentó. Pasaron unos minutos en que, tocados por aquel momento extraordinario, ninguno de los concurrentes se movió o se atrevió a decir algo. Por encima de que se tratara de un acto oficial o protocolario, asombrado como un niño, Borges inesperadamente le daba un sentido y significación única a aquel acto.
Y ese fue otro regalo que le dio a Medellín.