ISBN 0124-0854
N º 119 Marzo de 2006
Wolfgang fue auxiliado por la princesita María Antonieta que años después sería guillotinada durante la Revolución Francesa.
� Al igual que hoy en día, los músicos vieneses de la época vieron en el talento del niño una amenaza para sus puestos y le hicieron una guerra de intrigas. No creían que, con sólo once años, pudiera componer tan buena música, y decían que su padre era el verdadero autor de ella. Así el niño Mozart tuvo muchos triunfos, pero también fracasos.
� Un relato de Andreas Schachtner, confirma la precocidad musical de Mozart:
Su padre le compró en Viena un pequeño violín para que se divirtiera con él como un juguete. De regreso a Salzburgo, Wenzel, músico de la corte, y yo fuimos a casa de Leopold para ensayar un trío que acababa de componer. Mozart se presentó con su violín y pretendió doblar la parte que tocaba yo, a lo que su padre no solamente se opuso, sino que lo regañó fuertemente; pero ante las súplicas del niño accedió a que tocase, siempre que lo hiciera suavemente para no entorpecer el conjunto. Pero desde los primeros compases, hasta el final, ejecutó su parte con una precisión y una justeza tan grandes, que los tres músicos hubimos de derramar lágrimas ante aquel prodigio de estupenda musicalidad.
14 años cuando escuchó el Miserere de Gregorio Allegri; esta obra tenía un carácter secreto, pues sólo podía interpretarse en la Capilla Sixtina y su publicación estaba prohibida so pena de excomunión. Mozart la escuchó y la transcribió de memoria, pero quedaron algunos detalles para la perfección que él siempre buscaba; al escucharla por segunda vez escribió tal cual la partitura completa( score). El papa Clemente XIV quedó tan admirado ante este niño, que no sólo no lo excomulgó sino que lo nombró Caballero de la Orden de la Espuela de Oro, título que a pesar de los privilegios que otorgaba nunca fue utilizado por Mozart. En 1784, Mozart ingresó a la Francmasonería, hermandad en la que encontró su ideal filosófico.
� En 1785 le dedicó a Joseph Haydn algunos cuartetos de cuerda. La anécdota narra que, al oírlos, Haydn le dijo al padre que juraba ante Dios que Wolfgang Amadeus era el más grande compositor que hubiera conocido.
� Se cuenta que el pequeño Mozart no soportaba la distracción de los asistentes cuando tocaba, y se negaba a tocar ante personas desconocedoras de la música.
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Otra anécdota que refleja su genialidad es
la que tuvo relación con el Vaticano:
Wolfgang Amadeus tenía por ese entonces