Agenda Cultural UdeA - Año 2006 MARZO | Page 32

ISBN 0124-0854
N º 119 Marzo de 2006
contaba tampoco con las facilidades de los el principal centro de la música en su época. programas de música de un computador moderno Culminó su gira con dos recitales ante la familia( tal parece que su mente era un computador imperial en el palacio de Schönbrunn, una musical conectado con Dios). Manejaba de manera heroicidad que, a esa edad, hoy en día, es difícil de plena su tiempo, pues componía, tocaba, dirigía igualar y. Su gran gira por Europa la realizó en 1763 montaba personalmente sus obras. Si a eso le con sólo siete años y duró tres años y medio. agregamos que compuso más de mil piezas( aunque su catálogo es de 626)* y vivió sólo 35
En Holanda deslumbró tocando el órgano más años, nos preguntamos cuándo las compuso, pues grande y complicado del mundo; su primer oratorio es sabido que también dictaba clases y asistía para a órgano lo compuso a los nueve años. innumerables fiestas además de jugar billar y El joven Mozart hacía exhibiciones de cartas. Sólo hay una respuesta: era un genio virtuosismo, inventando malabares en el piano, musical, pero el más grande de todos los tiempos. tocándolo con los ojos vendados o tapando el
También realizó giras artísticas y de estudio por teclado del piano con una tela, además de asombrar
Italia, Francia, Alemania, Checoslovaquia, al público cuando improvisaba sobre cualquier
Inglaterra, entre otros países, donde daba melodía. conciertos, aprendía y componía al estilo de cada
uno de ellos(“ a donde fueres haz lo que Mozart era capaz de componer sin tocar ningún vieres”). Además hablaba cuatro idiomas producto instrumento para corregir; en sus partituras no de esos viajes. existían borrones puesto que la música le brotaba tal cual, como si fuera dictada por Dios.( Recuerden que él mismo se hacía llamar
Cualidades musicales
Amadeus). Esto nos confirma que poseía el famoso oído absoluto.
A los cuatro años tocaba el clavicordio y componía
Anécdotas
canciones y minuetos; a los seis, tocaba con
destreza el clave y el violín, podía leer música a
primera vista sin errores, su memoria era prodigiosa, digamos que fotográfica y su capacidad para improvisar frases musicales no tenía límites.
En Viena fue llamado a palacio por la emperatriz María Teresa; ella quedó encantada con el niño Wolfgang Amadeus, tanto, que incluso lo sentaba en sus piernas
Su primera gira comenzó el 12 de enero de 1762; a los seis años de edad fue a Munich para tocar ante el emperador Maximiliano José II; luego a Viena,
para que el pequeño tocara para ella. Fue allí también donde, en cierta ocasión, al resbalar por el piso lustroso y caer,