Agenda Cultural UdeA - Año 2006 MARZO | Seite 17

ISBN 0124-0854
N º 119 Marzo de 2006 serías más indulgente y maleable …
libre pensador y liberal;
tendríamos una ética con sentido de la culpa
mas sin sentido del pecado...
si nosotros te hubiésemos inventado... no habrías nacido en Belén, sino en una ciudad universitaria,
Noté que el incrédulo no sabe cómo se cree, mientras el creyente sabe como se duda; le recité la copla del amoroso y castigado Abelardo a Cristo:“ Somos por cierto pecadores pero no somos de los que te niegan( Sumus quidem peccatores sed te tanem non negantes)”. y entonces serías verdaderamente
un Dios insoportable.
Hizo un gesto como trueno silencioso hasta replicar:“¿ Cómo explica el mal en el universo, habiendo un ser omnipotente y bondadoso?”
Arturo Schnabel habia resuelto el Romance, los violines armoniosos secundaban la orquesta como ola benevolente y yo no estaba en condiciones de condenar a Dios ni de absolverlo; le recordé la fábula del justo que al morir preguntó a la divinidad por qué no hacía nada por la humanidad sufriente. Ella había contestado:“ Sí lo hice. Te envié a ti”.
Ajeno al dolor del violín, arguyó herido en su escepticismo:
Si él no escuchaba el testimonio de Mozart ¿ por qué habría de escuchar nada? Y es raro, pues la juventud le presta a la música el excedente que, luego, ninguna técnica sonora restituye.
Con entusiasmo pero sin defensas ante la nada en movimiento, comparó la fe con la neurosis obsesiva que no hay que refutar sino curar; entretanto Mozart, ligero y sabio, se reconfortaba de la peligrosa peripecia evocando el esplendor de esperanzas ciertas.
Al cabo de citas, autores y reseñas en un argot tecnicista que ignora los problemas que le han dado origen, el joven se despidió tan de súbito como había llegado, dejándome con cierta sensación de irrealidad, de inexistencia.
— ¿ Usted sí vive conforme a su fe?