Agenda Cultural UdeA - Año 2006 DICIEMBRE | Page 19

ISBN 0124-0854
N º 128 Diciembre de 2006
— Ya comprendo sus sentimientos,— dijo el perro encadenado. El hombre de nieve tenía un rascador de estufa en el cuerpo; era ese rascador lo que se agitaba en él; ahora, ahí está abandonado. ¡ Guau! ¡ Guau!
Y poco tiempo después, la gente también fue abandonada por el invierno.
—¡ Guau! ¡ Guau!— ladró el perro encadenado, y las niñas de la casa cantaron:
Brota, lirio, fresco y altivo,
Guarda, sauce, tu guante de lana,
Que canten la alondra y el cuco,
¡ Trae, febrero, la primavera!
Como el cuco, entono mi canto,
Ven, sol, fuego de siempre, ven pronto.
“ El hombre de nieve” de Hans Christian Andersen( 1805-1875), es tomado por el autor a manera de autobiografía, de historias populares que hacían parte de sus recuerdos de infancia en su nativa Dinamarca. Una vida desarrollada, dice el autor, como un cuento, reforzó los lazos entre la experiencia vivida y la elección de contar como modo de expresión, lo que da un sabor particular a sus cuentos.“ El hombre de nieve” fue escrito por el autor para la lectura en voz alta, lo que lo acerca al teatro; de hecho, en su época, sus cuentos fueron declamados por actores en escena.“ Los escribí tal como los había contado ya a los pequeños, de viva voz”, dice Andersen; de ahí el lenguaje, con frecuencia familiar y cercano a la forma oral. Tomado de Andersen. Contes Choisis, trad. De P. G. La Chesnais, Mercure de France, 1937, Gallimard 1987, pp. 7-32;“ L’ homme de neige”, pp. 277-285.
Y nadie pensaba ya en el hombre de nieve.
* Traducción del francés de John Jairo Gómez M., Especialista en Traducción en Ciencias Literarias y Humanas de la Universidad de Antioquia.