ISBN 0124-0854
N º 120 Abril de 2006
L a casa de Goethe en Weimar, situada en la plaza Frauenplan, tiene desde 1885 el estatuto de museo. Aunque como museo es, por supuesto, posterior a Goethe, en vida del poeta funcionó de facto como tal. Si hoy se visita por haber sido el sitio de residencia de Goethe, para él mismo fue el lugar de colección y exhibición de todo tipo de objetos preciados: grabados, cuadros, esculturas, réplicas de obras de arte, porcelanas, mapas, monedas, piedras, minerales, plantas. En una carta de 1806, dirigida a quien le regalara la casa, el duque Carl August de Sachsen-Weimar, Goethe mismo escribe:“... si me he mostrado digno de su donativo, es porque no he dispuesto de él para el buen vivir, sino para adecuarlo y utilizarlo en favor de la divulgación del arte y la ciencia”. Goethe, el poeta, dramaturgo, crítico de arte, científico e investigador, es
también, y con la misma entrega, un coleccionista. Acumulaba de manera excesiva, si bien selectivamente, e inventaba uno u otro orden para organizar lo acumulado. Su colección de arte alcanza alrededor de 26.500 piezas, la dedicada a las ciencias naturales 23.000. De los objetos que sobrevivieron al bombardeo de 1945, una mínima parte se conserva aún en la casa, reabierta al público tras su reconstrucción en 1949. El resto se exhibe en un museo paralelo, el Goethe- Nationalmuseum.