Agenda Cultural UdeA - Año 2006 ABRIL | Page 13

ISBN 0124-0854
N º 120 Abril de 2006 come su pan, siente sus afectos y esculpe su individualidad, y llega natural, espontánea, honrada y amorosamente a decirse a sí mismo, desnudo y libre, lo que es: quiero decir que se repite, se mira en su espejo hecho exactamente a su medida, en el cerrado recinto de su intimidad y se formula nuevamente la vieja e incontestable pregunta por su identidad, como el retorcido, enigmático y hermoso signo de interrogación preguntando por su ser.
… la belleza es un destino de la esencia de la verdad, entendiéndose por verdad aquí: la revelación de lo que se está velando. Bello no es lo que agrada, sino lo que está comprendido por aquel destino de la verdad que se cumple cuando lo eternamente noaparente, y por esto invisible, alcanza la más aparente epifanía. Nos corresponde dejar el verbo poético en su verdad que es la belleza.( Martín Heidegger, ¿ Qué significa pensar?).
El obstáculo esencial, insalvable, es precisamente lo que interesa, lo único que puede interesar a la literatura: no hay nombre para lo que se debe nombrar, para lo esencial, pero la maravillosa esencia del hombre lo impele a decir lo que es inefable, sin que lo inefable deje de serlo, y a esas palabras que logran pronunciar la sencilla desnudez de la incógnita sin alterar su ser se las llama literatura, simplemente. Lo demás, lo que trivializa el ser, puede pertenecer al comercio literario, puede conducir a la gloria, puede agradar, incluso, pero va por otros caminos y merece otro nombre.
La palabra poética, la literatura, penetra sutilmente la esencia de la belleza, la deja permanecer en su verdad y realiza su ser artístico:
Aurelio Arturo habla de su nostalgia, de su infancia, de su memoria de su tierra, su casa, sus animales, sus árboles, su familia, todo ello transmutado en materia poética, en palabras cuya esencia toca la belleza:
en ella nos miramos
para saber quiénes somos
nuestro oficio
y raza
refleja
nuestro yo
nuestra tribu
profundo espejo
y cuando es alegría y angustia
y los vastos cielos y el verde follaje