Agenda Cultural UdeA - Año 2005 MAYO | Page 39

ISBN 0124-0854
N º 110 Mayo 2005 parte de la acusación e igualmente la imputación de corromper a la juventud, a no ser que por ello se entienda que, con su actitud filosófica, Sócrates sometió a la democracia recientemente restaurada a la misma critica a la que sometió a todas las demás cuestiones de índole moral, gnoseológica o religiosa. Asimismo, entre sus intereses se hallaba, probablemente, el instruir a una futura clase política para que gobernase sabia y justamente. Como entre sus discípulos se encontraban personajes tan controvertidos, anticonvencionales o contrarios a la democracia como Alcibíades o Arístipo, dicha " clase " fue odiada por la mayoría de los escasamente instruidos ciudadanos de Atenas, que se veían excluidos de la intelectualidad aristocrática de Sócrates. Además de esto, tampoco hay que descartar que existieran motivos subjetivos, pasionales y antiguas rencillas personales. Esto es claro si tenemos en cuenta que uno de los querellantes, Anito( los otros dos fueron Meletos y Licón), debía guardarle enorme rencor a Sócrates por la muerte de su hijo, que prefirió quedarse con el maestro, rechazó acompañar a su padre en el destierro, y murió poco después alcoholizado. Otro hecho paradójico que envuelve la condena de Sócrates es que él mismo rehusó salir impune, comportándose altaneramente ante el tribunal. Una vez decidida su culpabilidad, podría haber propuesto una pena( anUtímesis) un tanto más suave que la presentada por la acusación( tímesis) e, inclusive, podría haber huido, ayudado por sus
discípulos( Critón) y simpatizantes. Sin embargo, nada de esto hizo, lim ~ tándose a cumplir las leyes que él mismo, como ciudadano de Atenas, había acatado siempre. Bebió la cicuta y murió, y se convirtió en uno de los personajes más importantes e influyentes de la humanidad. Según se desprende de los escritos de Aristóteles, dos cosas deben atribuirse a Sócrates: " los razonamientos inductivos y las definiciones ". Los primeros consisten en partir de 18s cosas particulares y concretas( mudables, aparentes) hasta llegar a un concepto general, univ ~ rsal e inmutable sobre las mismas, que Socrates denominará lagos: aquello que determina a algo para ser lo que es, que da razón de ello o es su esencia. La definición consiste en responder a la pregunta ¿ qué es?( tíestí), es decir: enuncia la esencia universal de algo, su determinación. Sólo sabiendo qué es algo, independientemente de su apariencia, podremos conocerlo verdaderamente y construir una ciencia( episteme) sobre ello. El paradigma racional que Sócrates inaugura sólo puede entenderse en relación con el relativismo escéptico de los sofistas. Ahora bien, el método socrático para acceder a la verdad esencial y permanente de las cosas se divide en dos pasos: a partir de la ironía tomamos conciencia de nuestra propia Ignorancia, y reconocemos que no sabemos nada. Este es el paso previo a la mayéutica, o el arte de dar a luz, como la comadrona mediante el cual descubrimos por nosotro ~ mismos la verdad, mediante ciertas pregun tas