Agenda Cultural UdeA - Año 2005 MAYO | Page 38

ISBN 0124-0854
N º 110 Mayo 2005 como fuere, y debido a que no escribió ninguna obra, la figura de Sócrates se conoce índirectamente a partir de cuatro fuentes bastante heterogéneas. Por una parte tenemos las noticias que sobre él nos ha dejado Jenofonte, que, aunque no fue discípulo suyo, sí lo conoció personalmente, y escribió varias obras en las que tacha de absolutamente injustificada su condena y donde alaba la virtud cívica del filósofo. Sin embargo, pese al afán de fidelidad a los hechos, los informes de Jenofonte dependen de noticias y referencias recogidas de fuentes muy diversas y no siempre fiables. Platón, sin embargo, sí fue discípulo de Sócrates, y en la primera etapa de sus Diálogos( Laques, Cármides, Eutifrón, Lisis, Hipias menor, Ion, Hipias mayor, Apología, [ ritón) se dedica a presentar el método y el pensamiento de su maestro. La historiografía tiende a dar por válida la versión de Platón, aunque no se excluye que éste mantuviera cierta propensión a ofrecer una interpretación bastante idealizada y mistificadora de Sócrates. El análisis rigurosamente serio que hace Aristáteles de la historia de la filosofía le convierte en una fuente • digna de crédito. Pese a que no conoció personalmente a Sócrates, fue discípulo inmediato de Platón,
por lo que debía conocer y tener noticias fiables no sólo de la biografía de Sócrates, sino de la diferencia del pensamiento de éste respecto de la filosofía platónica. Acerca de lo molesta que pudo ser la actitud de Sócrates, es importante la visión irónica que nos presenta Aristáfanes en Las nubes, en la que el filósofo " en su tienda del pensamiento " se dedicaba a enseñar el arte de las paradojas a sus discípulos. Se dice que la condena a Sócrates fue motivada precisamente por sus comedias, en una de las cuales afirma: " Este charlamn desvía a la juventud de nuestras enseñanzas ". Sin embargo, esto nos parece dudoso, ya que dicha obra fue representada 24 años antes de que se promulgara la sentencia.
Tampoco parece claro que fuera originada por su postura antidemocrática. Aunque Critias y Alcibíades habían sido discípulos suyos, Sócrates rompió con los Treinta Tiranos y terminó denunciando a Critias. Además, la condena se llevó a cabo en un plano religioso y moral, y no politico. La imputación que se le hizo fue por " impiedad pública respecto de los dioses, y corrupción de la juventud ". La ausencia de un cuerpo doctrinal y dogmático acerca de los dioses hace difícil tomar en serio la primera