ISBN 0124-0854
N º 110 Mayo 2005
Gabriela Mistral
En el otoño de 1889, el 7 de abril, nació Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, en el pueblo de Vicuña. Tenía tres años cuando su padre, Juan Gerónimo Godoy Villanueva, abandonó a la familia. Sin embargo, ella recogió de él la vocación literaria y sus admirados ojos verdes. Petronila Alcayaga, su madre, era una mujer pequeña, de carácter muy sedentario y de gran estabilidad. Conversadora interminable, desarrolló una gran comunicación con su hija, quien más tarde recordó cómo aprendió a conocer el mundo a través de las palabras de su madre. Petronila era ya mayor al nacer Lucila( 44 años) y tenía una hija natural de 11 años, llamada Emelina, que ejerció gran influencia sobre Lucila. Petronila falleció en 1929 y Gabriela le dedicó la primera sección de su libro Tala, denominada Muerte de mi Madre.
• Primeros estudios: ¿ Retraso mental? Lucila recibió sus primeras lecciones en casa, con su hermana Emelina, y más tarde en la escuelita de La Unión. Su madre la envió a Vicuña para terminar la enseñanza básica; a la vez trabajaría como lazarillo de la directora. Aprendió la primera amarga experiencia de la incomprensión: la directora le diagnosticó " retraso mental " y provocó contra Lucila escenas escolares de enorme humillación. La estrechez económica familiar y el aislamiento de la región, determinaron que su formación
fuese autodidacta, guiada por su interés hacia la lectura y hacia la educación.
• Primeras publicaciones En 1904 Lucila colaboró en el periódico El Coquimbo de La Serena, utilizando diferentes seudónimos, como " Alguien ", " Soledad " y " Alma ", para sus primeros poemas publicados, como " Ensoñaciones ", " Carta íntima " y " Junto al Mar ". Los títulos elegidos para sus poemas, así como los seudónimos con que firmó, expresaron el carácter solitario, introvertido y romántico de la joven poetisa.
• Su " don pedagógico " Para mantenerse económicamente, Lucila debía trabajar en diversos lugares. Además de escribir sus versos, se empleaba como ayudante de profesora en liceos. A los 15 años comenzó a trabajar en un liceo de La Compañía, cerca de Vicuña. Como maestra se destacó bastante rápido. Su entusiasmo, su fantasía y la facilidad de comunicación con sus alumnos la caracterizarían como poseedora de un " don pedagógico ". En 1906 ya trabajaba como maestra en la escuelita de La Cantera. Allí conoció a Romeo Ureta, un empleado de Ferrocarriles. Él ha sido conocido como uno de los grandes amores de Lucila Godoy, inclusive, como protagonista de algunos de sus poemas. Su vida quedó profundamente marcada en la de Lucila debido a que, en 1909, él se suicidó. En 1908