ISBN 0124-0854
N º 113 Agosto 2005
El mundo
en que vivimos
Un fragmento del texto La educación en los tratados de libre comercio que da cuenta de cómo la globalización y las tendencias del mundo actual han llevado a pensar la educación como una mercancía
Por Germán Bula
La globalización, o globalizaciones, o mundialización, en fin, cualquiera que sea la denominación que se intente, posee una dinámica propia que conduce invariablemente al aumento de la interdependencia en el mundo actual. Reconocer esta característica de nuestra realidad experiencial resulta clave a la hora de enfocar las cuestiones relativas a la liberalización comercial, para los efectos de evitar tendencias autárquicas, aislacionistas, en contravía de esa inevitable marcha hacia la cada vez más pequeña " aldea global ". Por otra parte, asistimos al debilitamiento del estadonación, tributario de las formaciones supranacionales y la globalización que limitan el campo de acción de su soberanía, por una parte, y, por la otra, tributario también del emergente poder local que asume buena parte de sus funciones regulatorias y de control. El
Estado nacional tradicional ha tenido que ceder parte sustancial de su poder hacia fuera de sus fronteras y dentro de las mismas, lo que ha generado " aedente incapacidad de las fonnas democráticas del estado-nación para representar a kli dudadanos a la vez en la gestión de lo ~ obal( donde reside el poder) y en la preservación de lo local( donde vive la gente)"( Castells, 2002J. En SeattJe, durante las manifestaciones de 1999 el lema fue " no a la globalización sin representación ", que, bien leída, recoge la sumatoria de la desconfianza creciente y la deslegitimación que rodean la política, características del mundo actual. Vivimos la era del capitalismo informacional cuya fuerza productiva no tiene precedentes y está basada en la globalización y en la innovación que se produce desde la revolución tecnológica; ' más que nunca( el