Agenda Cultural UdeA - Año 2004 OCTUBRE | Página 29

ISBN 0124-0854
N º 104 Octubre 2004
" competencia desleal " en la lucha por el escaso empleo existente. En estas condiciones, por parte de una opinión pública desinformada y que hace dejación de sus responsabilidades, se repiten brotes de racismo y xenofobia. Nos cuentan historias de un mundo que se convirtió en una aldea global, gracias a la tecnología y a imperativos económicos. y no obstante, racismo es exclusión, es la negación del otro, de todos los demás. Ua actitud relacionada con nuestras referencias, con nuestros valores( o la falta de ellos), con nuestras formas de encarar las diferencias, las interinfluencias culturales. La agresividad y la violencia racistas son el punto extremo de un desconfi recelo que también se manifiesta en la prensa, en los espacios lúdicos, en deporte, en la escuela, en el barrio. El racismo también es economía: en la feroz competencia que el liberalismo diano impone, los perdedores son mayoría, y es fácil acusar, estimular odios, tar la creación de lazos de solidaridad entre quienes han sido marginados. vieja historia de dividir para reinar se mantiene vigente. Quienes utilizan expresiones del tipo: " yo no tengo nada contra los moros, pe mejor que se queden en su casa ", o quienes sostienen que la cultura de los in grantes ha de adaptarse e integrarse en la cultura de la sociedad de acogi tienen una concepción racista de las relaciones humanas. Tanto quienes abogan por la marginalización de las personas inmigrantes, co quienes apuestan por que sea la cultura inmigrante la que se adapte a la cu ra receptora, tienen una
imagen de las culturas como entes autónomos ce dos y finalizados. El racismo, constituye un reto a la identidad humana de nuestras socieda De la forma en como afrontemos el racismo, dependerá el nivel de dignidad indignidad con que estemos dispuestos a convivir. y si el racismo es el " primer diálogo de contacto " de los inmigrantes, lo mucho más para la mujer inmigrante, oprimida como inmigrante y como mujer
Identidad cultural e inmigración
La interculturalidad o convivencia entre personas de diferentes orígenes culturales es un reto que afrontamos las personas de las sociedades receptoras las personas inmigrantes. Los primeros porque abre nuestro universo cultu y social a nuevas presencias cercanas y cotidianas; los segundos, porque les exige un esfuerzo de comprensión y adaptación a un nuevo conjunto social. Todo ello en un contexto que está cambiando globalmente y sobre el cual la ciudadanía no parece tener mucha capacidad de intervención y control. De hecho la integración de las personas inmigrantes es sólo una faceta más da esta nueva dinámica que transforma las relaciones humanas y sociales a pequeña y gran escala, la cultura cotidiana, la del pensamiento, la del arte, la de las relaciones laborales... Ser capaces de cambiar el apoyo a las personas inmigrantes, necesitadas información y portadoras de vivencias desconocidas para las demás persa