ISBN 0124-0854
N º 100 Junio 2004 cumplimiento. Es claro que si la radio de interés público no responde en la actualidad a estas expectativas, de forma clara, oportuna, eficaz y eficiente, es responsabilidad de los concesionarios, pero también del Estado que no fomenta, de manera sistemática, la inclusión de estos temas en las agendas rectorales o de los órganos de gobierno de los municipios y gobernaciones para que sean las bases de un proyecto de impacto nacional. Los anteriores postulados, sumados a otros más específicos como el desarrollo de propuestas de investigación, el fomento a los debates públicos y académicos sobre temas coyunturales de interés nacional, y el aporte a la formación académica de los profesionales de las comunicaciones en el área de radio, entre otros, deberían ser asunto de debate y de concertación en escenarios de participación local y regional con el fin de lograr un consenso nacional que facilite su adopción y puesta en marcha. De otro lado, en 2003, el Ministerio de Comunicaciones publicó el Diagnóstico del servicio de radiodifusión de interés público, una investigación adelantada por Acción Cultural Popular, en cabeza de los docentes Gabriel Gómez y Juan Carlos Quintero. En este trabajo se analiza el tema de la radiodifusión de interés público desde tres frentes: el primero se convierte en un marco referencia sobre el concepto de lo público y sobre la relación comunicación-culturaeducación; el segundo aporta datos sobre la situación de las estaciones de radiodifusión de interés público que operan en Colombia; y el
tercero es una acercamiento a la opinión de los oyentes, sus expectativas y algunas recomendaciones generales. De este diagnóstico vale la pena destacar algunos asuntos que llaman la atención:
1. Los primeros lugares de sintonía en el país los tienen las emisoras de la Policía Nacional, con un esquema de programación que mezcla la música popular con mensajes de servicio, y una alta participación, vía línea telefónica, de los oyentes.
2. La mayoría de las radios universitarias no cuentan con presupuesto propio para adelantar planes de proyección y fortalecimiento; por tanto, existen poca investigación y planeación, parrillas de programación con altos contenidos musicales, escasez de propuestas educativas y poco personal para los equipos creativos, de programación y de producción.
3. Existe muy poco conocimiento sobre los oyentes. En la mayoría de los casos, estos todavía no están claramente definidos. Escasean los estudios serios de audiencias, en particular para la radio universitaria, que feliciten la orientación de las políticas y el cumplimiento de los criterios de programación.
4. El cumplimiento de los propósitos educativos de las radios de interés público es más una responsabilidad de las universitarias. Este es un documento útil porque por primera vez se ausculta, de la mano de dos académicos, el estado actual de la