Agenda Cultural UdeA - Año 2002 SEPTIEMBRE | Page 24

ISBN 0124-0854
N º 82 Septiembre de 2002 soplaba, siempre era posible remar, pero si el viento venía de popa los barcos eran especialmente rápidos. Además, no necesitaban aguas profundas( normalmente un barco vikingo podía usarse como vehículo de desembarco) y podían llevar una carga pesada. Eran muy fáciles de maniobrar y podían llevar un gran número de guerreros( había barcos capaces de transportar una tripulación de 200 hombres o más).
La vida a bordo era bastante dura. Un barco normal tenía aproximadamente 30 metros de largo y una anchura máxima de cinco metros. Los vikingos comían carne seca y salada, así como los peces que se podían pescar en ruta. Como bebida normalmente tenían leche agria, agua y cerveza( o licor de aguamiel). Para prevenir el escorbuto llevaban frutas silvestres y una planta llamada cochleria officinalis. La única protección contra el mal tiempo era, en el mejor de los casos, una pequeña tienda
sobre cubierta. Cada hombre tenía su propio baúl con pertenencias personales, que también servía como banco donde se sentaba cuando tenía que remar. La nave era dirigida por un remo grande en el lado derecho, llamado styrbord( estribor), y la espalda del remero apuntaba a babord( el lado del puerto). A proa y popa había plataformas pequeñas llamadas lyftingar.
Había muchos tipos de barcos. En una flota de ataque había normalmente un par de acorazados, con diseño largo y estrecho para ser rápidos y capaces de llevar a muchos hombres. También estaban los buques mercantes, que eran muy anchos para poder transportar una gran carga( hasta 20.000 kilogramos de peso). Estos barcos eran llamados knarr, posiblemente por el sonido que hacían cuando se movían por el mar.
La navegación se llevaba a cabo por personal especializado que navegaba guiándose por las estrellas y el sol principalmente. A veces, llevaban pájaros con
ellos que soltaban para luego seguirlos a la orilla más cercana. Además, tenían compases náuticos( increíblemente similares a los usados hoy) y la famosa " piedra solar ". Se pensaba que esta última era un fraude, pero los hallazgos más recientes han aclarado que no lo era. La piedra del sol es un mineral que se encuentra en Islandia o Noruega y que puede polarizar la luz del sol. De esa manera se puede saber dónde está el sol aun cuando esté nublado y no sea visible a simple vista.
Para medir la distancia navegada usaban su experiencia al estudiar el flujo de agua alrededor de la proa, pero no había ningún método exacto para medir la velocidad. Normalmente, los vikingos seguían las costas tan estrechamente como era posible, pero, si había que hacerlo, no tenían miedo de hacer largos viajes por mar abierto sin posibilidades de hacer contacto con tierra.