ISBN 0124-0854
N º 83 Octubre de 2002 periódicos como fuente de ideas para sus películas, y abundaban en ella noticias sobre delincuentes juveniles). La intención de Ray era dramatizar los delincuentes normales, no psicopáticos, partiendo de algo que veía como una certeza: el delito era, para los adolescentes surgidos de familias comunes y corrientes, la manera de atraer la atención sobre sí mismos.
Este es el caldo creador de Jim, Judy y Platón, los atormentados personajes de la película, Son jóvenes de clase media con problemáticas distintas pero unidos por sentimientos comunes: soledad, inconformidad con sus vidas y un deseo desesperado de ser amados y comprendidos. Es curioso que el título escogido para la película fuese Rebelde sin causa cuando el tratamiento de la historia no hace más que justificar las acciones de estos jóvenes, más inconformes que rebeldes, por lo que serían entonces Rebeldes con causa. Jim, personificado por el trágico James Dean, quien murió a los 24 años( en un accidente automovilístico unos pocos meses después de terminar el rodaje de la película), es el inconforme mayor, el romántico desencantado, dotado de una conciencia exacerbada frente a las inconsistencias del mundo familiar y social que lo rodea. Como objeto de la misma adoración que su personaje, Dean se convirtió en la encarnación misma de Jim, erigiéndose en arquetipo para la inquieta juventud norteamericana de mitad de los años 50.
Rebelde sin causa es, al mismo tiempo, una película local y universal. A pesar de estar fuertemente ligada a la sociedad norteamericana de los años cincuenta, logró mostrar con universalidad aspectos que caracterizan a la juventud, no tanto como etapa evolutiva, sino como lugar desde donde mirar el mundo. En ella se revelan la inconformidad con el statu quo en la búsqueda de un sistema normativo propio; la mirada crítica frente a unos padres lejanos que ya no son suficientes como modelos en la construcción de la propia identidad, y la necesidad de agruparse para encontrar en otros jóvenes la clave de lo que cada uno es y de lo que puede hacer para enfrentar el mundo con sus propios recursos.
Por todo esto, Rebelde sin Causa es una película que, casi 50 años después de su producción, aún se conserva joven.
FICHA TÉCNICA Director: Nicholas Ray, Guión: Stewart Stern, Adaptación de Irving Shulman a partir de un argumento de Nicholas Ray, Fotografía: Ernest Séller, Música: Leonard Rosenman, Interpretes: James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, EE. UU., 1955, 111m, Cinemascope
* Estudiante de la Universidad de Antioquia e integrante del grupo Espiral, formado, en su mayoría, por antiguos estudiantes de los Talleres de Cine realizados por Extensión Cultural.