ISBN 0124-0854
N º 83 Octubre de 2002
Rebelde Sin causa
Por Yasmín López Alzate *
En distintas latitudes y épocas, el cine se ha ocupado de la versión problemática y marginal de la juventud. Películas como La Haine( Mathiew Kassovitz), Trainspotting( Danny Boyle) y Rodrigo D. No Futuro( Víctor Gaviria) se han acercado a los jóvenes que viven al límite y han explorado lo tanático del ser joven.
D
e todas las películas realizadas sobre la temática juvenil, una de ellas, estrenada hace 47 años en Nueva York, logró consagrarse como un mito. Se trata de Rebelde sin causa. Producida por la Warner Brothers y dirigida por el norteamericano Raymond Nicholas Kienzle, más conocido como Nicholas Ray, esta película se convirtió en el símbolo de toda una generación. Arquitecto de profesión y actor de formación, a Ray se le reconoce una vasta conciencia del efecto de los espacios en los personajes y una gran sensibilidad frente a su entorno social, lo
que le ha merecido el título de " poeta del desencanto americano ".
Bajo la premisa de que " el mal existe en cada ser humano, no hay ninguno completamente bueno ni completamente malo ", Ray ofrece en esta película un retrato de la juventud norteamericana de su época, enfrentada a un cúmulo de presiones, que convive con personas a quienes no entiende y por las que no es entendida y es cercada por una sociedad que se cree completa y sólida. Rebelde sin causa es una película alimentada de la realidad juvenil social de la época( el director tenía la costumbre de guardar en una carpeta recortes de