ISBN 0124-0854
N º 84 Noviembre de 2002 beneficiarnos de la producción cultural y tecnológica?
Al mismo tiempo Colombia se desangra intelectualmente, y pierde muchas de sus mejores cartas para el futuro. Son asesinados, o se van del país defraudados, hombres y mujeres que en otra situación habrían estimulado el debate intelectual, y así ayudado a sacar a Colombia del letargo cultural en que se encuentra, aislada casi por completo del resto del mundo.
Otras sociedades, como la japonesa, hicieron rápidamente la transición del feudalismo al industrialismo; pero inclusive esas sociedades han encontrado problemas para pasar del industrialismo a la era de la información. ¿ Cómo podrá entonces Colombia pasar directamente de una lucha feudal por la tierra a la competencia cultural del tercer milenio? La respuesta permanece a oscuras y, sumergidos en las necesidades de lo inmediato, es casi nulo el interés de los líderes colombianos por una estrategia que permita a Colombia convertirse en una nación de creadores, en lugar de consumidores.
Adaptado de: García, Andrés. La guerra inútil, Revista Universidad de Antioquia, Número 259, Medellín: 2000, p. 6.
* Autor del libro Los exiliados de la arena, publicado por la Editorial Universidad de Antioquia, y editor de la revista Agenda Cultural Alma Máter
Mientras tanto, todo parece indicar que miles de colombianos seguirán muriendo por una tierra que, sin investigadores ni intelectuales que la pueblen, no valdrá en un futuro cercano más de diez pesos.