ISBN 0124-0854
N º 76 Marzo de 2002 época ", dice Françoise Thébaud en Ecrire l ' histoire des femmes, la síntesis historiográfica más reciente sobre el tema. El debate sobre la paridad y la fuerza del feminismo demuestran que la diferencia entre los sexos sigue siendo un asunto de poder. Así, aunque algunos quieren convencerse de que el feminismo es una lucha pasada de moda( los calificativos que se le dan son a veces instructivos), sigue siendo ante todo un movimiento diversificado y actual.
Es cierto que este final de siglo está marcado por la virulencia de los debates sobre las relaciones entre hombres y mujeres, en torno a la cuestión de la identidad. ¿ Cabe hablar de identidades masculina y femenina? ¿ Cuáles son sus respectivos fundamentos? ¿ Hay que dosificar la diferencia biológica y la educación social, u oponerlas? Éstas son las dos tendencias del feminismo contemporáneo. Es también la clave de la crisis de identidad que atraviesan numerosos hombres y mujeres.
La igualdad en la diferencia
Las feministas igualitaristas se basan en un planteamiento universalista de la especie humana. Esta corriente, históricamente
mayoritaria en Francia, quiere alcanzar la igualdad total ente los dos sexos. Sin embargo, esta igualdad a la que se aspira puede llevar, al instaurar un mundo sexualmente neutro, a negar la especificidad de las mujeres y a sacrificarlas en el " altar del patriarcado ". No todos ni todas consideran que el mito de la wonder woman de los años 80, capaz de combinar trabajo, disponibilidad para con sus allegados y físico de modelo, representa una señal de progreso de la humanidad.
¿ Hay que sacrificarse? ¿ Acaso consiste la identidad de las mujeres en limitarse a la esfera privada, reservándose los hombres la pública? Una visión rápida de la corriente dualista, muy extendida en Estados Unidos, podría darlo a entender. Se celebra todo lo que es específico de las mujeres, en particular la maternidad. Y, como señala Elisabeth Badinter en su libro XY de l ' identité masculine, " asistimos a un pujante retorno de la celebración de la sublimación de la maternidad. Ése sería el destino de las mujeres, la condición de su poder, su felicidad y la promesa de la regeneración del mundo, tan maltratado por los hombres ".
Las mujeres, biológicamente diferentes, deberían por ello tener derechos propios. Esto llevó a la política americana de
" discriminación positiva ": favorecer a las mujeres porque habían estado excluidas del sistema durante mucho tiempo... porque eran mujeres. El exceso podría llevar a limitarlas a lo doméstico, para que no tengan así que sacrificar su función de madre. Por el contrario, en un artículo titulado La femme réinventée( Le débat, mayoagosto de 1998), el filósofo Gilles Lipovetsky escribió que " el liderazgo masculino no requiere ningún sacrificio del papel de padre ".
No todos ni todas consideran que el mito de la wonder woman de los años 80, capaz de combina trabajo, disponibilidad para con sus allegados y físico de modelo, representa una señal de progreso de la humanidad.
¿ La única perspectiva de las mujeres contemporáneas sería entonces ser doblemente " explotadas " en el trabajo y en la casa? ¿ Es ésta la condición para acercarse a la esfera pública y salir de la sombra?