Agenda Cultural UdeA - Año 2002 FEBRERO | Page 23

ISBN 0124-0854
N º 75 Febrero de 2002
EL FIN DE LA UTOPÍA

A unque tal lugar no existe, son muchos los que sienten una atracción irrefrenable por él, los que lo han pensado y soñado hasta en los últimos detalles y, sobre todo, quienes han intentado que Utopía, el lugar imposible, tenga realidad sobre la tierra.

Los guardianes de la ciudad La isla de los utopistas es un ente moral; Utopía nace para que el bien y la justicia reinen por fin entre los hombres, acabando con la corrupción de las costumbres y con la codicia de unos cuantos explotadores. Desde Pitágoras hasta Lenin, los filósofos han soñado con el reino de la razón y la moral, un porvenir dorado en el que, como decía la constitución de 1812, todos sean buenos y benéficos. La vieja sabiduría pesimista, sujeta a las religiones tradicionales, que trata al hombre de bestia perversa a la que hay que atar corto, es rechazada de plano por quienes tratan de empezar el mundo desde cero.

La Utopía vista

Los dos textos siguientes coinciden en un punto: ambos nos ofrecen una mirada sobre el fin de la utopía. El primero nos habla del destino que han sufrido los distintos intentos utópicos a lo largo de la historia. El segundo se centra en la situación de los países de Europa Oriental, luego de la caída del muro de Berlín.

desde el Final

Por José Manjón
Utópicos y puritanos caminan juntos: los peregrinos del Mayflower y los pitagóricos de Crotona, los anarquistas de Aragón y los fraticelli del medievo; detestan el mundo corrompido de los poderosos, sus lujos ofensivos para los más pobres, su orgullo satánico. Regnum Caesaris regnum Diaboli,