ISBN 0124-0854
N º 85 Diciembre de 2002 costos de producción generales, y que además con cada filme estrenado pueden recaudarse fondos para el próximo. Por ejemplo, las tres“ Trilogías de Calí” de Luis Ospina: la de los Santos oficios( Al pie, Al pelo, A la carrera), la de personajes caleños trágicos( En busca de María, Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos, Antonio Maria Valencia: música en la cámara), y la del Cali marginal( Oiga, vea, Agarrando pueblo, Ojo y vista: peligra la vida del artista), que fueron realizadas en 30 años no continuos, una buena parte de ellas en video. Las tres trilogías ratifican a Ospina como un artista preocupado por su entorno, la ciudad y su gente, pero que no se casa con un visión unidimensional de su objeto.
Rodrigo D. No futuro, y continuó con La vendedora de rosas.
* Estudiante de Economía, miembro de Espiral Grupo de Cine, k2508655 @ hotmail. com
La opción de realizar una trilogía ha cobrado más fuerza a partir de los años ochenta. Posiblemente el auge continúe, si se tiene en cuenta que el cine para masas es el que más partido le ha sacado a esta estrategia, y que algunos directores, que buscan hacer cine de autor con obvias dificultades de recursos, utilizan este tema artístico como gancho comercial. Por cierto que el próximo año se espera el estreno de Sumas y restas de Víctor Manuel Gaviria, la última parte de su“ Trilogía de Medellín”, que se inició inocentemente, pero con gran estilo, en